Sobreviviente del 19S enfrenta retos de salud y secuelas económicas actuales
A nueve años del sismo de 2017, Martín, rescatado de Álvaro Obregón 286, lucha contra el cáncer y el impacto financiero acumulado.

A nueve años del sismo ocurrido el 19 de septiembre de 2017, Martín, un sobreviviente que permaneció atrapado durante 17 horas bajo los escombros del edificio ubicado en Álvaro Obregón 286 en la Ciudad de México, enfrenta hoy una realidad marcada por la precariedad económica y el deterioro de su salud. Tras su rescate, el proceso de recuperación física y emocional ha sido constante, aunque recientemente se ha visto complicado por un diagnóstico de cáncer que ha mermado significativamente sus recursos financieros.
El impacto del desplome del inmueble no solo dejó una huella en su integridad física, sino que generó una cadena de gastos imprevistos que han persistido a lo largo de los años. Según testimonios de personas allegadas al afectado, los costos derivados de tratamientos médicos especializados y la pérdida de estabilidad laboral han colocado a Martín en una situación vulnerable, agravada por la falta de un apoyo institucional integral que atienda sus necesidades específicas a largo plazo.
Además de los desafíos médicos, el sobreviviente experimenta una respuesta emocional constante ante las alertas sísmicas que se activan periódicamente en la capital. Esta reacción, conocida como trastorno de estrés postraumático, se intensifica cada año durante el mes de septiembre, afectando su calidad de vida y su capacidad para realizar actividades cotidianas con normalidad.
La situación de Martín refleja la problemática que enfrentan diversas víctimas de los desastres naturales en México, quienes, tras la emergencia inicial, quedan fuera de los programas de atención prioritaria. Aunque existen mecanismos de asistencia social, muchos sobrevivientes reportan dificultades para acceder a medicamentos y terapias de acompañamiento psicológico de manera continua, dependiendo en gran medida de sus propios medios o de la solidaridad de sus redes cercanas.
Actualmente, la lucha de Martín se centra en equilibrar su tratamiento oncológico con las exigencias económicas que le impone el costo de vida en la Ciudad de México. Mientras los esfuerzos gubernamentales se enfocan en la prevención y actualización de protocolos de Protección Civil, los casos de sobrevivientes con secuelas crónicas continúan evidenciando la necesidad de políticas públicas que contemplen el seguimiento médico y el bienestar social a largo plazo para quienes vivieron los eventos de 2017.


