Rusia señala supuesta capacitación ucraniana a integrantes de cárteles mexicanos
El gobierno ruso ha emitido acusaciones sobre un presunto entrenamiento técnico a miembros de grupos delictivos en México para el manejo de drones.

El gobierno de Rusia ha señalado formalmente a Ucrania de estar proporcionando entrenamiento especializado a aproximadamente 80 integrantes de organizaciones criminales que operan en México. Según las declaraciones emitidas por autoridades rusas este martes, el adiestramiento se centra en el uso táctico y operativo de drones de combate, una tecnología que ha ganado relevancia en los conflictos armados recientes y que preocupa a las autoridades de seguridad internacionales.
Ante estos señalamientos, el Gobierno de México, a través de la Secretaría de Relaciones Exteriores, ha mantenido una postura de cautela mientras se analizan los alcances de la información difundida. Por su parte, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, en coordinación con la Secretaría de la Defensa Nacional y la Secretaría de Marina, monitorea la actividad de grupos delictivos en el país para identificar cualquier incremento en el uso de aeronaves no tripuladas con fines ilícitos.
La posibilidad de que grupos criminales adquieran capacidades tecnológicas avanzadas representa un reto constante para las instituciones de seguridad mexicanas. La Guardia Nacional y la Fiscalía General de la República han fortalecido en los últimos meses sus protocolos de vigilancia en zonas estratégicas, buscando neutralizar el uso de drones modificados que, en ocasiones anteriores, han sido identificados en enfrentamientos y operaciones de vigilancia por parte de facciones delictivas.
Analistas en temas de seguridad nacional señalan que la internacionalización de las tácticas de guerra con drones es una tendencia que trasciende fronteras. La administración federal ha reiterado que cualquier cooperación internacional en materia de seguridad debe realizarse bajo los marcos legales establecidos y respetando la soberanía nacional, desestimando cualquier vínculo formal con agendas bélicas externas que pretenda involucrar a México en tensiones geopolíticas globales.


