Alud en Nepal y China deja más de 690 personas fallecidas
Las labores de rescate continúan en la región fronteriza tras el desastre natural que ha dejado miles de desaparecidos.

Un devastador alud en la zona limítrofe entre Nepal y el Tíbet, China, ha cobrado la vida de al menos 691 personas hasta este domingo 30 de agosto de 2026. Según los reportes oficiales, la mayoría de los cuerpos, 675, fueron recuperados en territorio nepalí, mientras que las autoridades chinas han confirmado 16 fallecimientos en la región autónoma del Tíbet. La magnitud del desastre ha movilizado a equipos de emergencia internacionales ante la desaparición de casi 3,000 personas que permanecen bajo los escombros y el lodo.
La situación en la zona es crítica debido a las condiciones geográficas y la inestabilidad del terreno tras las intensas lluvias registradas en los últimos días. Los rescatistas enfrentan dificultades extremas para acceder a las aldeas más apartadas, donde los deslizamientos de tierra sepultaron viviendas completas. El acceso para la prensa extranjera sigue restringido por las autoridades locales en el lado chino, lo que complica la verificación independiente de las cifras totales en esa parte de la frontera.
La Secretaría de Relaciones Exteriores de México se mantiene atenta a la evolución de los hechos a través de sus canales diplomáticos en la región. Aunque no se ha reportado la presencia de ciudadanos mexicanos entre las víctimas, el personal consular sigue monitoreando la situación ante cualquier posible solicitud de asistencia. El gobierno mexicano ha expresado su disposición para colaborar en las labores de auxilio si los países afectados lo requieren formalmente.
Las operaciones de búsqueda y rescate se han intensificado bajo condiciones climáticas adversas que amenazan con nuevos desprendimientos de tierra. Especialistas en gestión de riesgos advierten que la recuperación de los desaparecidos podría prolongarse durante varias semanas debido a la profundidad de los sedimentos. Organizaciones internacionales de ayuda humanitaria han comenzado a desplazar insumos básicos para atender a los miles de damnificados que perdieron sus hogares tras el fenómeno natural.


